Albio Tibulo, un soldado contra la guerra.

No era en realidad lo que se dice un soldado, Albio Tibulo educado en el ambiente clásico y culto de una acomodada familia por su pertenencia familiar era lo que hoy llamaríamos un oficial.

Albius Tibullus 1

En aquella época el rudo campesino romano tenía que abandonar tierra y familia para empuñar las armas de manera obligatoria en la defensa de Roma o en aventuras de conquistas de nuevas tierras, por tanto, en un lugar de la casa, cerca de los aperos, estaban guardadas las armas siempre dispuestas para la guerra.

Pero de vez en cuando y en los breves momentos de Paz, estos campesinos-soldados se tomaban un vaso de vino con los amigos y entonces afloraban las historias y anécdotas de las campañas.

Soldados 2Durante las noches en el campamento en las vigilias de guardia y en las noches en vela cuando revisaba el estado de su montura, solo le mantenía vivo a salvo de la desesperación el recuerdo de su feliz infancia y los bellos prados y huertas de Gabios en el Lacio natal, su terruño que tantas veces recorrió a caballo.

Sin embargo, el buen Albio, un espíritu sensible, solo recordaba lo mal que lo había pasado él. No le gustaban esas historias de guerra, él no se sentía bien recordando esos momentos.

Albio Tibulo, estaba contra la guerra, se vio obligado a luchar y por eso desde la experiencia de ver la muerte y la desolación de cerca se hace esta pregunta:

… “¿Qué locura es esta

de llamar a la negra muerte

con las guerras?” ….

La respuesta que el mismo esboza en sus versos es la ambición del dinero: las guerras vienen motivadas por el oro, hoy diríamos que por el petróleo (el oro negro).

… “Este vicio es (propio)

del rico oro;

ni existieron guerras

cuando una copa de haya

figuraba delante de los platos” …

A Albio Tibulo se le encasilla como un poeta del amor dándole a la palabra poeta una connotación de debilidad, también Lorca era un poeta del amor, (no por eso debería de entenderse que fueran poetas cómodos y complacientes con el sistema), pero además, no olvidemos las palabras de Gabriel Celaya “la poesía es un arma cargada de futuro”, y ello lo demuestra Tibulo, con una demoledora elegía contra la guerra que pasados más de dos mil años  y después de leer las desventuras de los campesinos de Irak, de Afganistán o de los de  la Franja de Gaza, me han demostrado que tiene plena actualidad.

Leyendo a Tibulo uno se pregunta por el personaje, ¿quién sería hoy? ¿un hippie de nuestros días?

Si leemos escritos de Kerouac y los comparamos con los suyos (salvando las distancias) así nos lo parecería, tal vez sería viviendo en estos tiempos  un activista del movimiento de antiglobalización y participante activo del Foro de Porto Alegre, eso sí, a un pacifista convencido como era él, lo encontraríamos como miembro en organizaciones como Green Peace o Amnistía Internacional.

Dejando a un lado la máquina del tiempo, tal vez fuera bueno el que nos tomásemos la molestia de leer esta elegía suya contra la guerra, que indudablemente será actualidad mientras perduren las injustas (todas), guerras.

Si quieres leer el texto original en latín  abajo tienes la versión yuxtalineal, puedes bajarla pulsando el enlace Elegía contra la guerra Tibulo (hay páginas que contienen el texto, pero he encontrado en ellas faltas ortográficas  de sintaxis latina, la que incluyo es de los señores Escartín y Baquero, Murcia 1900).

TIBULO

ELEGIA CONTRA LA GUERRA

¿Quis fuit primus

qui prótulit enses horrendos ?

Soldados 1 ¿Quién fué el primero

que produjo

las horrendas espadas?

¡ Quam ferus

et vere férreus

ille fuit!

¡ Cuán fiero

y verdaderamente férreo

fue el tal!.

¡Tunc caedes (nata)

géneri hóminum,

tunc praélia nata,

Entonces nació la matanza

para el género humano,

entonces nacieron los combates,

tunc via brévior

dirae mortis

aperta est!.

Soldados 4 entonces un camino más breve

de la fatal muerte,

se abrió.

At ille miser nihil méruit:

nos vértimus in mala nostra

quod ille dedit

in saevas feras!

Soldados 5 Pero aquel miserable ningún castigo mereció:

nosotros volvemos en daño nuestro

lo que él dio

contra las crueles fieras!

Hoc vítium est

dívitis auri;

nec bella fuerunt,

cum scyphus fáginus

adstabat ante dapes.

contra la guerra 3 a Este vicio es (propio)

del rico oro;

ni existieron guerras

cuando una copa de haya

figuraba delante de los platos.

Non arces, non vallus erat,

Duxque gregis

petebat securus somnum

inter oves varias.

No había fortalezas, ni foso,

y el pastor

cogía seguro el sueño

en medio de su rebaño.

¡Tunc vita foret mihi,

nec nossem

arma trístia vulgi,

nec audissem tubam,

corde micante!

Soldados 3 ¡Ojalá hubiera yo vivido entonces,

no hubiera conocido

las tristes armas del vulgo,

ni hubiera oído la trompeta,

palpitándome el corazón!

Nunc trahor ad bella;

et jam quis hostis

gerit fórsitam tela

haesura in nostro látere.

Soldados 6 Ahora soy llevado a la guerra;

y yá algún enemigo

prepara quizá los dardos

que han de prender en mi costado.

¡Di Lares pátrii,

servate !

et idem aluistis

cum tener cursarem

ante pedes vestros.

¡Dioses Lares de mi padre,

velad por mí!

vosotros mismos que me habéis mantenido

cuando tierno (niño) correteaba

á vuestros piés.

Neu púdeat vos

factos esse e prisco stípite:

sic incoluistis

sedes véteris avi.

No os avergüence

haber sido hechos de un viejo tronco:

así habitásteis

la morada del viejo abuelo.

Tunc tenuere mélius fidem,

cum deus lígneus

stabat in exígua aede

páupere cultu .

Entonces guardaban mejor la fé,

cuando un dios de madera

estaba en una reducida capilla

con pobre culto.

Hic erat placatus,

seu quis libáverat uvam,

seu déderat spícea serta

sanctae omae;

atque áliquis compos voti,

ipse ferebat liba,

postque comes

filia parva

purum favum.

contra la guerra 4 a Este se aplacaba

con que alguien le ofreciera un racimo,

ó dedicara una guirnalda de espigas

para su sagrada cabellera,

y alguno que había conseguido su deseo

llevaba él mismo tortas de aceite y miel,

y luego acompañándole

la hija pequeña

un limpio panal.

At Lares, depéllite á nobis

aerata tela,

hostiaque rústica (erit bobis) porcus

é plena hara.

plena porcus hara.

Mas oh Lares, apartad de nosotros

los acerados dardos,

y en rústica ofrenda os sacrificaré un puerco,

de mi repleto establo.

Sequar hunc

cum veste pura,

geramque canistra vincta myrto,

et ipse vinctus caput myrto.

Yo lo seguiré

con un vestido puro,

y llevaré canastillas festoneadas de mirto,

y yo mismo coronada la cabeza de mirto.

¡Sic pláceam vobis!

Alius sit fortis in armis,

et, Marte favente,

sternat duces adversos;

ut miles possit

dícere mihi potanti

sua facta,

et píngere castra

in mensa

mero.

¡Ojalá os plazca yo así!

Otro sea fuerte en las armas,

y, favoreciéndole Marte,

abata a los caudillos contrarios;

para que el soldado pueda

contarme, estando yo bebiendo,

sus hazañas,

y pintar el campamento

en la mesa

con vino.

¿Quis furor est

arcéssere atram mortem

bellis?

¿Qué locura es esta

de llamar a la negra muerte

con las guerras?

¡ Illa ímminet,

et venit clam

tácito pede!

¡Ella (nos) amenaza,

y ocultamente viene

con silencioso paso!

Non seges est infra,

non vínea culta,

sed audax Cérberus,

et návita turpis

aquae Stygiae.

La travesia de la laguna Estigia - Gustave Doré No hay cosecha de mies allá bajo,

sino el audaz cancerbero,

y el deforme barquero

de la laguna Estigia.

Illic pállida turba

exesisque genis,

ustoque capillo,

errat ad obscuros lacus.

La Muerte Allí la pálida turba (de las sombras)

con las mejillas carcomidas

y el cabello quemado,

vaga errante por los oscuros lagos.

¡Quam pótius laudandus est

hic, quem pigra senecta

óccupat in parva casa

prole parata!

¡Cuánto mejor debe ser alabado

aquel a quien la tarda vejez

coge en su pequeña casa,

después de criados sus hijos!

Ipse sectatur oves suas,

at fílius agnos,

et uxor cómparat

aquam cálidam fesso.

El mismo guarda sus ovejas,

y el hijo los corderos,

y la mujer prepara

agua caliente para el cansado.

¡Sic ego sim,

liceatque caput candéscere

canis,

et referre senem

facta témporis prisci!

Abuelo y nieto ¡Así sea yo,

Que pueda mi cabeza blanquear

con las canas,

y (pueda yo) referir viejo

sucesos del tiempo antiguo!

Intérea Pax colat arva!

Pax cándida

duxit primum

boves araturos

sub juga curva;

Pax áluit vites

et cóndidit succos uvae

ut testa paterna

fúnderet merum nato.

contra la guerra 1a ¡Entre tanto la Paz cultive los campos!

La cándida Paz

condujo primero

los bueyes para labrar

bajo los curvos yugos;

la Paz crió las vides

y encerró los jugos de la uva

a fin de que la tinaja paterna

rebosara vino para el hijo.

Pace

bidens vomerque nitent;

et situs óccupat in ténebris

trístia arma

duri mílitis.

Con la Paz

brillan el azadón y la reja;

y el moho invade en un rincón oscuro

las tristes armas

del duro soldado.

¡At Pax alma, veni nobis,

tenetoque spicam,

et cándidus sinus

pérfluat pomis ante.

contra la guerra 2 a ¡Ven pues a nosotros, alma Paz,

y trae una espiga (en la mano),

y tu cándido seno

derrame frutos a tus pies!.

Texto y fuentes: © documentos del autor de esta página

  • Clásicos Latinos, Escartín y Baquero, Murcia 1900

Otras páginas sobre Tibulo:

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Encrucijada, de Buero Vallejo

Cruce de caminos 2 Parados todos en la encrucijada

gritamos la palabra que nos guía

estremecidos de que esté vacía.

Miran los niños y no dicen nada.

Ríen de pronto.Brilla su mirada.

Jugando otra palabra les nacía.

Niños en gaza-con armas Oyese «guerra» en la infantil porfía.

Les observamos.No decimos nada.

Hemos colmado el almacén del fuego.

Canciones, libros, disponeos al juego

si no emprendéis el último camino.

Cruce en el camino Otro no queda. Por el  hoy abierto

corren los niños hacia un valle muerto

dóciles a sus padres, a su sino.

Buero Vallejo Antonio Buero VallejoPOEMAS (1984)

Esta obra se distribuye con una licencia de Creative Commons.

En el sufrimiento ajeno ¿cuál es nuestra responsabilidad?

Pablo Picasso Guernica

Estos días, (migrantes muertos en el Mediterráneo, niños esclavos explotados en las minas del coltán, pobres sin techo en las grandes urbes) en los que el dolor sufrido por muchos de mis semejantes, golpea mi conciencia y esa mezcla de indignación e impotencia me hace avergonzarme muchas veces de pertenecer al género humano, y replantearme que estoy o no estoy, haciendo yo, hasta donde llega mi responsabilidad en todo ese sufrimiento,(trabajo para mayor contradicción en una fábrica de armas y aunque no sean fusiles lo que fabricamos sino buques, y además ignore, si alguna vez se han utilizado para ese fin, lo cierto es que podrían utilizarse).

Interior de un tanque

Hace años, incluso pensé dejar la empresa que al final se ha hecho parte de mi vida, aquellos momentos emocionales, cargados de un ingenuo voluntarismo, dieron paso al sentido común y a la realidad de mis obligaciones familiares y pronto desistí de esa idea. Siempre he vivido en esa contradicción. Pero resulta que he sido consciente que cuando ha mejorado más mi situación, (mejor casa, mejores alimentos, más comodidades etc.), en alguna parte del mundo, para otros ha empeorado. Y cuando consumo determinados productos, desde un par de zapatos a un artículo informático, o una simple fruta, siempre ha acudido a mí la pregunta ¿no estará ligado este consumo al sufrimiento de alguien?

Entonces me pregunto: ¿cuál es mi responsabilidad en todas esas situaciones de destrucción y de miseria de mis semejantes?, ¿cuál es nuestra responsabilidad?, mi postura personal ¿cambiaría algo la situación?, ¿es moralmente aceptable esta situación?, ¿debería de hacer algo para cambiarla? y si es así ¿qué hago?

Carlos Fernández Liria publica en Rebelión un artículo titulado ” Los diez mandamientos y el siglo XXI”, en el que pone el dedo en la llaga en esta cuestión y da la respuesta:

“…En general vivimos en un mundo tan complejo desde un punto de vista técnico y estructural que todas nuestras acciones, incluso las más aparentemente insignificantes, tienen unos efectos colaterales imprevisibles. Dicho brevemente: estamos sumidos en una situación en la que no hay manera de saber lo que estás haciendo cuando haces lo que haces. Por supuesto, en estas condiciones, la voz de la moral no sabe a qué atenerse.

Es demasiado complejo distinguir entre el bien y el mal.

Voy a poner un ejemplo. Tengo aquí unas páginas de El País. Son del 2 de septiembre de 2001, publicadas a todo color en la sección de los domingos. La gente debió de leerlas mientras lavaba su coche o desayunaba con su familia, a la salida de misa o durante una comida campestre.

La cultura de las armas Quizás sintieron que su conciencia caía en un abismo ético… o quizás no sintieron nada. No se trataba de un panfleto de extrema izquierda, de esos que se leen con escepticismo. Era El País, un reportaje sobre la guerra del Congo, por cierto, que muy bueno, de esos que se cuelan de vez en cuando en los medios. El titular de la noticia decía: “Según Naciones Unidas, el tráfico ilegal de coltán es una de las razones de una guerra que, desde 1997, ha matado a un millón de personas”. En las minas de coltán en la República Democrática del Congo, se nos decía, trabajan niños esclavos. Los ejércitos de Ruanda y Uganda se disputan el tráfico de este mineral sumiendo el país en una guerra civil en la que nadie quiere pensar. El caso es que este mineral es vital para el desarrollo de la telefonía móvil y de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, la escasez de este mineral había provocado otro efecto dramático: la videoconsola Playstation 2 tuvo que posponer su lanzamiento al mercado, provocando grandes pérdidas de beneficios a la casa Sony.

Mirado fríamente, es insólito que eso salga un día en El País y al día siguiente todo siga igual. Es incluso enigmático. El otro día decían (también en El País) que los muertos de la guerra del Congo se calculan ya en cuatro millones. Mientras tanto, la videoconsola Playstation 2 ya se quedó anticuada y los móviles siguieron desarrollándose vertiginosamente desde ese domingo en que salió la noticia.

Refugiados

No es fácil saber hasta qué punto tenemos las manos manchadas de sangre cada vez que llamamos por el móvil o que nuestro hijo juega a la videoconsola. Sin duda que estamos metidos hasta las cejas en el entramado estructural que genera esas guerras. Sin embargo, llamar por el móvil es llamar por el móvil, no matar a nadie. Y por supuesto, dejar de llamar por el móvil tampoco va a salvar la vida a nadie. El móvil, bien mirado, es un invento magnífico ¿quién puede negarlo? Si cuando llamo por el móvil estoy teniendo una oscura e imprevisible relación intangible con no sé qué conflicto sangriento de África, la culpa, desde luego, no la tiene el móvil, ni yo por utilizarlo. No podemos evitar ser piezas de un engranaje muy complejo, en el que todo está ligado entre sí por caminos imprevisibles que nadie ha decidido. Esta complejidad, es cierto, hace que, nunca podamos estar seguros de lo que estamos haciendo cuando hacemos lo que hacemos. Nunca podemos estar seguros de los efectos indirectos de nuestra acción directa.

El negocio de las armas

En un mundo en el que las estructuras son mucho más inmorales de lo que jamás pueden llegar a serlo las personas, la cuestión crucial no es saber en qué medida somos piezas de ese engranaje estructural o en qué medida podemos dejar de participar en él. Dejar de llamar por el móvil no vale absolutamente de nada y dejar de consumir Coca-Cola, de casi nada. Puede que negarse a trabajar en la industria del armamento valga para algo si se consigue que ese gesto sirva de propaganda a los programas políticos pacifistas. De lo contrario, ese gesto no sirve más que para que corra un puesto la lista de parados que esperan a trabajar en cualquier cosa y a cualquier precio. Retirar el dinero de una cuenta de BBVA si sospechas que esa entidad invierte dinero en la producción de armamento no sirve de nada si luego es para meterlo en el Banco de Santander, es decir, para confiar en el humanitarismo de alguien como Ana Botín. Y tampoco es buena idea esconder tu birria de sueldo debajo de una baldosa.

Talibanes de AfganistanLa verdadera cuestión moral es qué responsabilidad tenemos en que determinadas estructuras perduren y qué estaría en nuestra mano hacer para sustituirlas por otras. Es obvio que eso pasa por la acción política organizada y no por el voluntarismo moral que intenta inútilmente apartarse de la maquinaria del sistema. No es a fuerza de no mover las fichas o de moverlas lo menos posible como se consigue dejar de jugar al ajedrez, si eso es lo que se pretende. Para dejar de jugar al ajedrez y comenzar a jugar al parchís hay que cambiar de tablero. Si no, lo único que se logra es perder el juego, y el juego del ajedrez, no del parchís. No sé si se capta el mensaje: vivimos en un mundo tan inmoral que no tiene soluciones morales, aquí no valen más que soluciones políticas y económicas muy radicales.

Y la única cuestión moral relevante que todavía tenemos sobre la mesa es la de ¿qué tendríamos la obligación de estar haciendo políticamente para que el mundo dejara de jugar en este tablero económico genocida?

Mujeres guerrilleras Ejercito Zapatista

La cuestión no es la de si puedo beber menos coca cola o llamar menos por el móvil para participar lo menos posible en esta matanza.

La cuestión es cómo y de qué manera atacar los centros de poder que la generan.

Mi responsabilidad en la matanza no es la de llamar por el móvil.

Mi responsabilidad es la de aceptar vivir en un mundo en el que llamar por el móvil tiene algo que ver no sé con qué guerras en el continente africano.

Es el mundo lo que es intolerable, no nosotros.

Pero sí es intolerable que aceptemos de brazos cruzados un mundo intolerable…”.

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Texto:

Texto: © documentos del autor de esta página

Wikipedia

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Viene la crisis, Benedetti.

De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo:

De la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra.

Mario Benedetti.

No, no son los analistas financieros, ni esos reputados economistas, los que mejor explican los buenos o malos momentos, ( como estos de «la crisis» ), sino los poetas.

Estos días estoy leyendo al genial uruguayo, Mario Benedetti,16-5-97 entre sus  «Poemas del hoyporhoy» 1958-1961, recogidos en Inventario, encuentro este que quiero compartir.

Inventario-Benedetti

La crisis.

Viene la crisis

ojo

guardabajo

un pan te costará como tres panes

tres panes costarán como tres hijos

y qué barbaridad

todos iremos

a las nubes en busca de un profeta

que nos hable de paz

como quien lava.

Viene la crisis

ojo

quizá te esté subiendo

por la manga

quizá la tengas

ahora

enroscada sin más en el pescuezo

o esté votando con tu credencial

o comprando tu fe con tu dinero.

Oh cuánto cuánto

costará el escrúpulo

y la vergüenza buena

la importada

la que no encoge a la primera lluvia

la vergüenza de nylon

ciemporciento.

Oh cuánto cuánto

costará el amor

en la noche sin dólares ni luna

con los perros afónicos

y el sueño

firmando los conformes con rocío.

Oh cuánto cuánto

costará la muerte

ahora que no hay divisas

ni perdón

y no hay repuestos para la conciencia

ni ganas de morir

ni afán

ni nada.

Viene la crisis

ojo

guardabajo

no habrá vino ni azúcar ni zapatos

ni quinielas ni sol ni Dios ni abrigo

ni diputados ni estupefacientes

ni manteca ni frita ni rameras.

Viene la crisis

Ojo.

Guardarriba.

Paginas para saber más de Mario Benedetti:

logobv Biblioteca Cervantes

Solo literatura Benedetti sololiteratura.com

Clip 2 avantel.net

Clip_3 amediavoz.com

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Felicidad,la lógica de la flor

Después de unas semanas alejado de la Red, por distintas causas, (de vez en cuando a todos nos pasa y …..lo peor es cuando la bandeja de entrada de correo empieza a mostrar cifras de correos sin leer de tres cifras).

C d C _26 Acabada la tarea de contestar los mensajes, mi labor se centra entonces en leer las ultimas entradas publicadas en todos los blogs en los que tengo suscripción por Rss, ( desde luego cada vez  son mejores los contenidos, cada vez aprendo mas), entonces, de pronto,  me doy cuenta que ya estamos casi en Navidad, (¡como pasa el tiempo!), otra vez  todo se llena de buenos deseos, Ser feliz suena por todas partes la palabra «felicidad«,  muchos pudieran preguntarse si es posible la felicidad en este revuelto mundo nuestro. C d C _06

Somos limitados y eso nos lleva muchas veces a no ser felices,  quizás fuéramos mas felices si nos aceptáramos. C d C _34

La felicidad, dice Leonardo Boff, «…depende de esa actitud, especialmente cuando nos enfrentamos a los límites inevitables, como por ejemplo, las frustraciones y la muerte....».

«….de nada vale ser rebelde o resignado, pero todo cambia si somos creativos: eso hace de los límites fuentes de energía y de crecimiento. Es lo que llamamos resiliencia: el arte de sacar ventaja de las dificultades y de los fracasos….».liberate

Encuentro este articulo de Boff,  publicado en CubaDebate, reflexiones  que en estos tiempos tan complicados deberíamos hacernos todos, «….sólo podemos ser felices junto con los otros…», dice Boff, después enfatiza que:»….Feliz es quien consigue aceptar la vida tal como es…», Leonardo Boff pero dejemos a Boff:

«……No podemos dejar de preguntar: ¿cómo ser feliz en un mundo infeliz? Más de la mitad de la población mundial está sufriendo, viviendo por debajo del nivel de la pobreza. C d C _17 Hay terremotos, tsunamis, huracanes, inundaciones y sequías.

En Brasil 5 mil familias, solamente, detentan el 46% de la riqueza nacional. En el mundo, 1125 multimillonarios individuales poseen una riqueza igual o superior a la riqueza del conjunto de países donde vive el 59% de la humanidad. El calentamiento planetario despertó el fantasma de graves amenazas contra la estabilidad del planeta y el futuro de la humanidad. Ante este cuadro, ¿es posible ser feliz? Sólo podemos ser felices junto con los otros… C d C _36

Es importante reconocer que estas contradicciones no invalidan la búsqueda de la felicidad. La búsqueda es permanente, aunque sus resultados sean exiguo. Ello nos obliga a hacer un discurso crítico y no ingenuo sobre las oportunidades de felicidad posible.

En la reflexión anterior sobre este mismo tema, enfatizamos el hecho de que la felicidad sostenible es solamente la que nace del carácter relacional del ser humano.C d C _28 Y seguidamente, la que aprende a buscar la justa medida en las contradicciones de la condición humana.  Feliz es quien consigue aceptar la vida tal como es, escribiendo derecho sobre renglones torcidos.  Profundizando la cuestión, podemos ahora reflexionar sobre lo que significa ser feliz y estar feliz. Pedro Demo, en mi opinión una de las mejores cabezas de la inteligencia brasileña, fue quien mejor estudió entre nosotros la Dialéctica de la Felicidad (3 tomos, 2001). Él distingue dos tiempos de la felicidad, y lo acompañamos en eso: el tiempo vertical y el tiempo horizontal. El vertical es el momento intenso, extático y profundamente realizador: el primer encuentro amoroso, haber pasado en un concurso de oposición difícil, el nacimiento del primer hijo. La persona está feliz. C d C _27 Es un momento impactante, muy realizador, pero pasajero.

El horizontal es el que se extiende por el día a día, como la rutina con sus limitaciones. Manejar sabiamente los límites, saber negociar con las contradicciones, sacar lo mejor de cada situación: eso hace a la persona ser feliz.

Tal vez el matrimonio nos sirva de ilustración. C d C _33 Todo empieza con el enamoramiento, la pasión y la idealización del amor eterno, lo que lleva a querer vivir juntos. Es la experiencia de estar feliz. Pero, con el pasar del tiempo, el amor intenso cede el paso a la rutina y a la reproducción de un mismo tipo de relaciones con su desgaste natural. Ante esta situación, normal en una relación a dos, hay que aprender a dialogar, a tolerar, a renunciar y a cultivar la ternura sin la cual el amor se extenúa hasta convertirse en indiferencia. Aquí es donde la persona puede ser feliz o infeliz.

Para ser feliz a lo largo del tiempo se necesita invención y sabiduría práctica. Invención es la capacidad de romper la rutina: visitar a un amigo, ir al teatro, inventar un programa. C d C _25 Sabiduría práctica es saber desproblematizar las cuestiones, aceptar los límites con levedad, saber rimar dolor con amor. Si no se hace eso, se es infeliz toda la vida.

Estar feliz es un momento. Ser feliz es un estado prolongado. Éste se prolonga porque es siempre recreado y alimentado. Alguien puede estar feliz siendo infeliz, es decir, tiene un momento intenso de felicidad (momento) como el reencuentro con un hermano que escapó de la muerte, igual que puede ser feliz (estado) sin estar feliz (momento), es decir, sin que le suceda algo arrebatador.

La felicidad participa de nuestra incompletez. Nunca es plena y completa. C d C _02 Hago mía la brillante metáfora de Pedro Demo: «la felicidad participa de la lógica de la flor: no hay cómo separar su belleza de su fragilidad y de su ajamiento». ….»

Esta obra se distribuye con una licencia de Creative Commons.

Autocrítica de mis post

Hace poco, en un correo, se me hacia, (cosa que agradezco), una cariñosa critica de artículos excesivamente largos y sobre los colores y las fuentes (tipos de letra),  que he utilizado en las entradas, que pueden hacer que alguien se despiste y no llegue a captar las ideas que quiero comunicar.

En España se lee poco, las causas diversas:  el buen tiempo (que hace que la gente salga a la calle, ha hacer deporte, o simplemente a pasear), también quizás el hecho de que en la escuela no se  inculca el habito de la lectura y eso que hay muchos y buenos escritores, pero es un hecho, se lee poco, quizás podría objetarse a esta afirmación el que en Internet se lee mucho, pues la lectura forma parte hasta ahora de casi todas las paginas, (aunque cada vez mas, las paginas de contenidos audiovisuales van ganado terreno), eso es lo que me lleva a la siguiente reflexión, ¿para que leñe escribo paginas que no se van a leer?, nadie, salvo algunos jubilados, podrían tener tiempo y paciencia de leer un articulo o una entrada de blog que supere las doscientas palabras, si,…eso está estudiado, también la forma de leer, se sabe, que se lee primero el titular , luego algún párrafo de la mitad y si sigue interesando, algo del final, cualquier experto en paginas Web, aconseja buscar primero el titular y luego escribir los contenidos con respecto a esa entrada, (aunque casi no se sepa nada de lo que se esta escribiendo).

Bueno pues fundamentalmente no estoy de acuerdo con todo eso, si escribo sobre algo,  quiero ser de los que mas sepan del tema de lo que escribo, por eso profundizo y soy exhaustivo en buscar datos, quizás deba aprender (en eso estoy, en saber comunicar lo que he aprendido y voy aprendiendo), y yo, que  ni soy escritor, ni siquiera aprendiz de periodista, si soy un amante de la cultura, a esa tarea,  me gustaría arrimar el hombro, es por eso,  por intentar mejorar mis entradas a este blog,  por lo que he escrito esta entrada, para agradecer las criticas que recibo y para animar a que se me critique, con ello aprenderé, nada podria avanzar sin la critica y la autocritica, ¿verdad?.