El lobo y el cordero, fábula de Fedro

EL LOBO Y EL CORDERO©EL CRISOL DE LA CORDURA 2020

Esta fábula tiene un componente político y subversivo. Fedro, calificado por algunos como el primer poeta satírico proletario del mundo clásico, dice cosas que muchos pensamos y compartimos, escrita hace dos mil años parece de rabiosa actualidad.

Para hacer mal y daño, nunca faltan pretextos.

El lobo y el cordero.

Un lobo y un cordero, acosados de la sed, habían llegado a un mismo arroyo; el lobo estaba agua arriba, y el cordero mucho más abajo.

Entonces el lobo robador, instigado de su insaciable voracidad, urdió este pretexto de riña:

¿Por qué, le dice, me enturbiaste el agua, cuando yo estaba bebiendo?

A esto dijo el corderillo temblando:

¿Cómo, te pregunto, oh lobo, puedo yo hacer eso, de que te quejas? desde ahí viene corriendo él agua a donde yo bebo.

Atajado el lobo con la evidencia de la verdad, salió diciendo:

 seis meses hace, que me trataste mal de palabra.

Por cierto, respondió el cordero, que aún no era yo nacido.

Pues sin duda, concluyó el lobo, fue tu padre el que me injurió, y así, habiéndole arrebatado, le despedazó con muerte injusta.

Esta fábula se escribió por aquellos hombres; que con pretextos fingidos oprimen a los inocentes.

El lobo y el cordero, Cayo Julio Fedro,

En todas las tradiciones orales de los pueblos existen, después se transmitieron por medio de nuevas tecnologías y pasaron de los papiros al papel de imprenta, hoy los encontramos digitalizados, pero el fondo es el mismo de hace miles de años; parábolas, cuentos, fábulas, son los primeros contactos que desde niños tenemos con el modo de conducirnos, de tomar ejemplos, en resumen de todo lo que aprendemos para formar nuestras conductas. En éste último género, la fábula, desde la antigüedad ha habido grandes maestros.

El profesor de filosofía Don José Carrasco, traductor del latín al español de fábulas de Fedro trae a colación del tema una sentencia de Cicerón:
….“Etenim bœc conficta árbitror á Poëtis esse, ut effictos nostros mores ¿n aliênis persónis, expressamque imáginem nostræ vitæ quotidianæ videremus”
….“Seria superfluo el empeñarnos en probar la utilidad, que de suyo traen las buenas fábulas. Las personas fingidas que en ellas se introducen, son como unos espejos, en que se ve lo malo para huirlo, y lo bueno para abrazarlo”….

La fábula ya era cultivada en Mesopotamia dos mil años antes de nuestra era, en la antigüedad griega Sócrates puso en verso las fábulas del legendario Esopo, por cierto, también un esclavo como lo fuera Fedro.

Este Fedro, de nombre Cayo Julio Fedro el fabulista, nacido en Macedonia, esclavo liberado por Augusto, ahora es reconocido como el primer escritor en compilar libros completos de fábulas en latín, no se debe confundir con Fedro el ateniense, el que hizo famoso Platón.

Las versiones en latín e inglés, las incluyo por respeto a los lectores

PHAEDRI FABULARUM

 LUPUS ET AGNUS

Ad rivum eundem lupus et agnus venerant,

Siti compulsi; superior stabat lupus,

Longéque inferior agnus: tunc fauce improba,

Latro, incitatus, jurgii causam intulit.

  “Cur,” inquit, “turbulentam mihi fecisti aquam

Istam bibenti?” Laniger contra timens,

  “Qui possum, quaeso, facere, quod quereis, lupe?

A te decurrit ad meos haustus liquor.”

Repulsus, ille, veritatis viribus,

  “Ante hos sex menses malé, ait, “dixisti mihi.”

Respondit agnus, “Equidem natus non eram.”

  “Pater, herculé, tuus,” inquit, “maledixit mihi.”

Atque ita correptum lacerat, injusta nece.

  Haec propter illos scripta est homines fabula,

Qui fictis causis innocents opprimunt.

THE WOLF AND THE LAMB
To the selfsame stream, to slake their thirst,
Came a wolf and a lamb. The wolf was standing
Upstream, and the lamb a long way lower.
The ruthless predator, provoked by the prompting
Of his greedy gullet, invented grounds
For an altercation. “What” he accused,
“Do you mean by making my water muddy?”
“Wolf,” the woolly one warily answered,
“How can I be the cause of your discomfort?
The water descends in a downward direction
From you to me.” The wolf, refuted
By the sheer rigor of reason, replied,
“So, six months ago you meanly maligned me.”
“But that,” said the lamb, “was before I was born.”
“Then it must be your father who meanly maligned me.”
And he pounced on his prey and tore him to pieces,
Indifferent to all equity and justice.
This fable is fashioned to fit those oppressors
Who trump up pretexts to entrap the innocent.

Gaius Julius Phaedrus

Sobre los textos:

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