MARINERO EN TIERRA, ALBERTI

VINAROZ- CASTELLÓN-COMUNIDAD VALENCIANA-EL CRISOL DE LA CORDURA 2020

EL MAR. LA MAR

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre, a la ciudad?undefined
¿Por qué me desenterraste del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste acá?

Marinero en tierra, Rafael Alberti Merello, 1924

DESDE ALTA MAR

undefinedNo quiero barca, corazón barquero,

¡Qué dulce el agua salada

quiero ir andando por la mar al puerto.

con su salitre hecho cielo!

¡No quiero sandalias, no!

¡Quiero ir descalzo, barquero!

No quiero barca, corazón barquero,

quiero ir andando por la mar al puerto.

Marinero en tierra, Rafael Alberti Merello, 1924

DIME QUE SÍ

Dime que sí,undefined

compañera,

marinera,

dime que sí.

Dime que he de ver la mar,

que en la mar he de quererte;

compañera,

dime que sí.

Dime que he de ver el viento,

que en el viento he de quererte;

marinera,

dime que sí.

Dime que sí,

compañera,

dime,

dime que sí.

Del barco que yo tuviera,

serías tú la costurera.

Las jarcias, de seda fina;

de fina Holanda, la vela.

—¿Y el hilo, marinerito?

—Un cabello de tus trenzas.

Marinero en tierra, Rafael Alberti Merello, 1924

La lectura de un artículo en la bitácora de una persona muy interesante, Paúl Martín, un ser humano de esos especiales, que podrían dar clase de lo que quisieran pues el destino le ha hecho desempeñar múltiples oficios, estudiar de casi todo, pero que su vocación innegable es la de escritor, un escritor y poeta que lo es desde que supo poner una letra escrita sobre un papel, pero que como la mayoría de los seres inteligentes y sensibles que habitan este mundo, solo una minoría es capaz de reconocérselo.

Dice un día Paúl Martín: “… He leído por ahí muchas veces que la poesía es poco menos que recreativa, que todo lo que no sea mirar nuestro interior y reflejarlo en ella es poco menos que una afrenta…Yo estoy más con el poeta prometeico y León Felipe. La poesía es para que se entienda y la poesía ha de ser implicada, porque la revolución la hacen los poetas…”

Otro día nuestro Paúl Martín escribe: “… ¿Dónde nos perdimos para que hoy un poeta apenas sepa decir en sus versos que lo más salvaje que ha experimentado es montar una moto de agua o lo más excitante tocarse el ombligo? …lo dijo Gabriel Celaya -y lo cantó Paco Ibáñez– hace ya camino de cien años. Él, como muchos otros poetas comprometidos con su gran misión, veía en la poesía un instrumento capaz, con otros, de transformar el mundo …”

Y claro, yo creo en lo que dice; he vivido la abominable dictadura franquista, responsable de miles de muertos en las cunetas, miles de mujeres, niños violados, asesinados, miles de buenas personas exiliadas y sí, los poetas fueron con sus palabras los que ayudaron a los cambios que vinieron después.

Muchos, muchos, muchos murieron en el exilio, Juan Ramón Jiménez enterrado en San Juan de Puerto Rico, Emilio Prados murió en México como José Moreno Villa y como también Luis Cernuda o Pedro Garfias, Juan Rejano, Arturo Serrano Plaja, José Herrera Petere aunque a quien siempre he tenido como poeta de cabecera y que sí, comparto con Paúl Martín y con todos los que quieran conocer el alma de los españoles, al gran zamorano tan olvidado por la España de hoy  León Felipe, poeta universal y quien demuestra que la poesía es revolucionaria, como dice nuestro poeta amigo Paúl Martín.

Termino con unos versos de la Letanía de Nuestro Señor Don Quijote, de Rubén Darío, mencionado por Rafael Alberti en su discurso del premio Cervantes 1983 :

Ora por aquellos tristes enemigos

que plantan misiles en lugar de trigos,

sembrando la tierra de llanto y terror,

undefinedque cuando ya el siglo a su fin se inclina,

no es una paloma la que lo ilumina

en vuelo de gracia, de paz y de amor.

Sobre los textos:

Fotografías: