Archivo diario: 20 diciembre, 2009

El fondo de las cosas para un niño.

Christmas Dentro de unos días estaremos inmersos en las fiestas de invierno. Sin entrar en la significación de las festividades, lo cierto es que durante el paréntesis vacacional para los escolares y especialmente para los más pequeños, niños y niñas de entre dos y cinco años todo va a ser nuevo, para los padres y adultos que los tengan a cargo, puede ser una oportunidad para fortalecer esa educación que no puede dar la escuela y que será fundamental para su vida en adelante.

Esa oportunidad debería de aprovecharse, (no va a volver), intentando que sus ratos no fueran de simples espectadores pasivos de cualquier pantalla.

Una de las primeras cosas que advertiremos en los ratos que salgamos con ellos a pasear, o simplemente a jugar con ellos, es la incesable retahíla de ¿por qué?,..…¿por que llueve?, ¿por qué no puedo hacer esto?, ¿por qué la hierba está húmeda?, ¿por qué sale el sol por las mañanas?, y así sucesivamente en una interminable rueda de porqués.

A veces nos gusta y nos llena de orgullo, esta representación entrañable del espíritu curioso, otras veces se siente como una inquisición.

Niño con flauta Los sentidos en estas criaturas, son extremadamente sensibles, más sensible que cualquier adulto experimentado.

Desean sentirse seguros de la forma en que sus sentidos se estimulan y cómo funciona el mundo

Ellos también quieren estar seguros que sus homólogos de adultos ya tienen un dominio y controlan sus vidas en este mundo.

En esencia, los niños son científicos innatos.

Niño 3 Nosotros, los adultos son sus materiales de referencia en todos los sentidos, la forma y la forma.

No sólo quieren saber las respuestas. Ellos también quieren saber cómo responder a sus preguntas.

Los niños necesitan sentir que son parte de la conversación, pero también necesitan saber por qué las cosas son como son.

Es vital para la supervivencia de tener una mente inquisitiva.

Un abuelo y su nieto Muchos adultos pasan por su vida haciendo cosas porque sus padres y abuelos lo hicieron, pero no tienen ni idea por qué, se convierte en hábito.

Cuando dejamos de preguntar por qué, dejamos de aprender y perdemos la capacidad de resolver las cosas.

Es entonces cuando la aceptación ciega y establece la apatía intrínseca. “Siempre lo hemos hecho”.

Esto no es bueno, porque tenemos el riesgo de convertirnos y convertirlos a ellos, en un coche teledirigido sin un sentido de porque se hacen las cosas.

Nunca debemos dejar de aprender. Nunca debemos de dejar de preguntar.

Niño 1 Una mente inquisitiva es una mente saludable, una mente que nunca hace preguntas se estanca.

Si no se sabe las respuestas, hay que encontrarlas. Con Internet, no tenemos ninguna excusa en estos días para no estar informado.

Ahora la investigación científica revela que la razón detrás de tantas preguntas ¿por qué?, procedente de los niños es que, más allá de ser intrínsecamente curiosos, también están buscando alguna forma de compromiso.

Según esta investigación llevada a cabo en 2 a 5 años de edad matriculados en preescolar, realizada por investigadores de la Universidad de Michigan y que aparece en la revista Desarrollo Infantil de noviembre / diciembre 2009, al ver cómo los niños reaccionaron a las respuestas que recibieron a sus preguntas, los investigadores encontraron que los niños parecen estar más satisfechos cuando reciben una respuesta explicativa que cuando no lo hacen.

Niño 4 En esto no hay nada verdaderamente revelador, le diría cualquier padre o madre acostumbrados como están a los interrogatorios de las criaturas, no obstante al seguir examinando estos intercambios de conversación, se reveló que los niños no estaban simplemente tratando de prolongar las conversaciones, lo que querían realmente era llegar al fondo de las cosas.

Pero, como cualquier padre dirá, el “fondo de las cosas” es un destino indefinido.

Pero en estas conversaciones por ser cíclicas, casi cómicas y a la que están habituados los padres, el Dr. Alan Greene ve algo diferente y dice que para los niños “no es necesario saber todos los por qué, lo que necesitan es una atención de animación y un intercambio de ideas padres-niños”. “¿Vacaciones?! Sí!. Pero no en el sentido que los adultos tenemos de la palabra. No es un tiempo para la relajación y el cuidado del cuerpo. No es un momento para mirar hacia adelante y atrás como un descanso del trabajo. No, estar de vacaciones con los niños es una experiencia totalmente diferente. Es un tiempo para compartir nuevas experiencias. Es un momento para introducir a nuestros niños a imágenes y sonidos y sabores que no pueden obtener en casa. Es un tiempo para crear recuerdos familiares. Es un tiempo para estar juntos”.

Abuelo y nieto Cualquier adulto (me gustaría pensar), debe sentirse capaz de ver y experimentar el mundo a través de los ojos de un niño

Por lo tanto, al niño se le debe de dar una explicación justa y completa de cómo y por qué el cielo es realmente azul.

Responder a sus preguntas debería ser una ventana a hacia el desarrollo de la conciencia del niño y de nuestra propia conciencia.

Fuente: SciencieDaily

Buena página de medicina pediátrica: DrGreene.com

Fotos: Buzznet, Iskcondesiretree´s

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