Archivo diario: 1 septiembre, 2009

El Derecho Civil en Pingüinia, Anatole France

«Cuando una cosa se ha dicho y  bien,
no debes de tener ningún escrúpulo.
Tómala y cópiala. ». Anatole France

Bulloch

…un robusto pingüino de piel blanca y pelo rojo atravesaba el

valle cargado con una enorme maza, acercose a un humilde

pingüino que regaba sus lechugas y le gritó:

-¡¡Tu campo es mío!!

Después de pronunciar estas palabras golpeó con la maza

la cabeza del hortelano, el cual se desplomó sobre la tierra que cultivaba.

Entonces el santo varón Mael, tembloroso, lloró, y con voz

ahogada por el dolor y el miedo clamó al Cielo:

Dios mío, Señor mío, Tú que recibiste el sacrificio de

Abel; Tú, que maldices a Caín, venga, Señor, a este inocente

inmolado en su huerta y haz sentir al asesino el peso de tu

brazo ¿Habrá crimen más odioso o más grave afrenta a

tu justicia que este asesinato, Señor?

-Cuidado padre mío -dijo Bulloch, suavemente- pues

lo que llamáis robo y asesinato es la conquista, fundamento

sagrado de los imperios, origen de todas las virtudes y de todas las grandezas.

Reflexionad que si vituperáis al robusto pingüino escarnecéis el principio de la propiedad.

Cultivar la tierra es una cosa, y otra cosa es poseerla; no debe haber confusión entre ambas.

En materia de propiedad el derecho del primer ocupante es

incierto; el derecho de conquista descansa en sólidos cimientos;

es el único respetable por ser el que se hace respetar.

La propiedad tiene por único fin la fuerza, principia y se perpetúa

por la fuerza y solo cede ante una fuerza mayor; por eso puede

llamarse noble todo el que posee.

Y ese pingüino rojo y forzudo que ha despachurrado al

trabajador para quitarle la huerta, acaba de fundar una muy

noble casa. Greatuk

Voy a felicitarle.

Después de hablar así Bulloch se acercó al robusto pingüino, el cual de pie, junto al surco ensangrentado, se apoyaba en su maza.

El monje, inclinándose hasta casi dar con su cabeza en el suelo, le dijo:

-Señor Greatuk, príncipe temido; vengo a rendiros pleitesía como fundador que sois de un poder legitimo y de la riqueza hereditaria.

Sepultado en vuestros territorios el cráneo del vil pingüino a quien derrotasteis,

arraigarán para siempre los sagrados derechos de vuestra propiedad.

Felices vuestros hijos y los hijos de vuestros hijos.

Ellos serán Greatuk, duques de Skull, y dominarán la isla de Alca.

Luego alzó más la voz para que pudiera ser oída por el

anciano Mael y dijo:

Padre mío, bendecid a Greatuk, porque todo poder viene

de Dios.

Mael quedó quieto, mudo, y con los ojos clavados en el cielo.

Produciale incertidumbre dolorosa la doctrina del monje Bulloch

y, sin embargo esa doctrina debía prevalecer hasta en la época de más elevada civilización.

Bulloch pudo ser considerado, pues, como el fundador del derecho civil de Pingüinia.Pingüinia

Anatole France La isla de los pingüinos (1908)

Anatole France trabajando

Anatole France, seudónimo de Jacques Anatole Thibault fue novelista y premio Nobel francés.

Ha sido considerado frecuentemente como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX.

France que nació el 16 de abril de 1844, en París y murió en Tours el 13 de octubre de 1924,

se encontraba entre los intelectuales franceses que exigieron, con éxito,

la exculpación de Alfred Dreyfus, un capitán del ejército francés acusado de traición.

Fue nombrado miembro de la Academia Francesa en 1896 y recibió el Premio Nobel de Literatura en 1921.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Creative Commons License

6 comentarios

Archivado bajo Actuando en Solidaridad, Cultura, Letras, Opinion, Sociedad y politica